GOTENSION

Multilingual International Magazine

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Destellos en las teteras y en las tazas

La tarde había caído, las luces que bañaban los andadores eran nada más que las de las luces ámbar del alumbrado público. Estaba cansada del día y decidí hacer un alto en un lugar en el que siempre me transformo. Me gusta entrar a las cafeterías, me gusta percibir el olor del café mezclado con el dulce de la repostería. No tuve un café esta vez, tuve una de esas bebidas provenientes de la India, que son una mezcla de especias con té y vainilla, además lo pedí en modalidad frappe… Estaba ahí en la pequeña mesa, cualquiera hubiera pensado en lo solitaria que era la escena, pero para mí era un tiempo valioso porque mi soledad es a veces placentera.

Sobre la barra de entrega había unos focos con bombillas peculiares, ovaladas, alargadas y con más luminosidad que las convencionales, tenían una especie de cubierta, como si fuera un sombrero negro. Estaban colocadas simétricamente una continua de la otra y en total eran cuatro. Esas mismas bombillas despedían una luz amarillo mostaza, y a su vez le adjudicaban destellos a los estantes con teteras y tazas. Miré con detenimiento los destellos, pero no veía los destellos que ocurrían en mi alma. En algún momento y por alguna razón me descubrí pensando en ti, suspiré, traté de negármelo, bloqueé mis suspiros, pero era inútil porque me encontré entonces diciéndome a mí misma “deja de pensar en…” y mi sorpresa creció cuando caí en cuenta de que había dicho tu nombre…

El brillo de las tazas pareció reflejarse entonces en mis ojos, el destello de la ilusión se filtró en mis pupilas, tu imagen en mi pensamiento se había vuelto un susurro de tu nombre y mi corazón se había visto envuelto en algo que yo llamaría el inicio de un enamoramiento.

¿Debo detener la hazaña o debo dejar que prevalezca el sentimiento?