GOTENSION

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Mi ángel, mi defensa

El momento de la tarde en el que el sol que se iba, matizaba dorados y naranjas rayos frente al mar, te observé de lejos, te miré sonreír de pie frente a los niños y te veías angelical. Inspiraste mi corazón, quería enmarcar tu figura con los colores cobrizos que te rodeaban a contraluz, deseaba grabar esa imagen en movimiento en mi esencia una y otra vez para repetirla en mis días, en mis sueños y durante el resto de mi vida.

No me alcanzan las expresiones para agradecer tu compañía, tu sonrisa, tus manos que toman las mías para decirme que todo está bien, tu abrazo que atrapa a mi corazón que a veces tiembla y me cubre de toda tormenta, tu beso en mi frente que me indica que me quieres limpiamente y sobre todo tu personalidad comprensiva y la atención que prestas hacia mí…

Me miraste y preguntaste “¿En qué piensas? ¿Todo está bien?”. “Todo está bien”, fue mi respuesta. Pensando en lo filosófico del mundo y lo romántico del paisaje mi mente iba navegando sobre el océano pensando en una diferencia, ¿Cómo puedo distinguir el cariño del amar? La única diferencia debe ser el tiempo de evolución, el tiempo que transcurre entre nosotros que pasa tan rápido y a la vez de forma tan lenta… querer es el deseo de tenerte, pero amarte es entenderte, acompañarte y cuidarte. Y a ti, que eres el defensor de la causa de mi existencia, te quiero de la mejor manera, te quiero sano, te quiero tierno, te quiero a mi lado. Y yo que soy la sanadora de tus días, aspiro a estar a tu lado y ser tu compañía eterna. El tiempo es inminente, el amar poco a poco nos llena, nos enseña de la vida y nos brinda perfectas experiencias.

Hoy que no estás a mi lado, odio sentir tu ausencia, el frío está llegado y yo no tengo tu abrazo, pero tengo tu cariño en textos y tengo tu imagen en mi pantalla. Mientras escribo esto, mis suspiros no te alcanzan, mis ojos no te encuentran y mis latidos no cesan de llamarte, mi cariño, mi ángel, mi defensa. Necesito que lo sepas, que te quiero y que a medida que el cariño crece, se va convirtiendo en amor invencible, en amor inquebrantable. Mis letras no alcanzan para agradecerte, no sé si al menos alcancen para tocarte. Gracias por estar en mi camino y por tenderme la mano para caminar contigo, por ser mi esperanza y mi sueño convertido en una realidad. Gracias por la sonrisa franca y por tu mirada a mi alma, por lo besos en mis manos y en mi frente, por los abrazos llenos de ti y por el mundo que imaginamos y trabajamos por cumplir.